Los tomates se han convertido en algo imprescindible en ensaladas, sándwiches y diversos platos de la gastronomía mundial. Su textura, color y aroma durante dependerá de la variedad, técnica de cultivo y la forma como sean manipulados.

Es por ello que para presentaciones más elegantes, o cuando se requiere contar solo con la pulpa, es necesario seguir un orden adecuado de pelado, remoción de semillas, y fileteado que a continuación presentamos.

Pelado

  • Usando un cuchillo para pelar, se procede a cortar ligeramente la base de cada tomate en forma de X
  • Luego se colocan en agua hirviendo y se mantienen sumergidos por unos 15 a 30 segundos hasta que las cáscaras empiecen a enrularse y se desprendan del cuerpo
  • Transfiera los tomates a un tazón con agua helada teniendo cuidando de no maltratarlos, y deje reposarlos hasta que se enfríen
  • Una vez enfriados, proceda a pelar las cascaras con la ayuda de un cuchillo para pelar o con sus manos

Pelar tomates

Remoción de semillas

  • Cortar los tomates transversalmente por la mitad
  • Coger una de las mitades con una mano y llevarlo a un tazón pequeño
  • Apretar gentilmente la mitad del tomate con el fin de que las semillas caigan en el tazón
  • Colar las semillas y usar el jugo que sobra para darle sabor a las sopas, salsas y cocteles

Tomates sin semillas

Fileteado

  • Corte los tomates a lo largo en cuartas partes
  • Cogiendo la parte terminal del tallo de uno de los cuartos del tomate, use un cuchillo de pelar para cortar la parte interna y remover las semillas
  • Separar las partes fileteadas para cortarlas más adelante en tiras, capas o cuadrados según se requiera

Tomates pelados

Puntaje: 
Sin votos aún