La tendencia del trashcooking

Cocinar con las sobras del día anterior es una tendencia culinaria que trasciende las fronteras hogareñas y gana adeptos entre los chefs y restaurantes del mundo

 Croquetas
Las croquetas son de los platos que se pueden realizar con sobras.

Se ha escuchado por ahí que un buen cocinero no es aquel que cocina un plato con gran cantidad de ingredientes, sino el que lo hace con lo poco que tiene en el refrigerador. Aquello que hacían las abuelas de resolver el almuerzo o la cena con dos o tres cositas, o en tiempo difíciles de guerras o crisis económicas cuando escaseaban los productos. De hecho, algunos deliciosos platillos que han pasado a la historia han surgido de esta forma. El pastel Woolton durante la Segunda Guerra Mundial, la tortilla de patatas sin patatas ni huevo durante la guerra civil española, son algunos ejemplos. En España y algunos países de Latinoamérica, existe un plato llamado “Ropa vieja” que se prepara con restos de carne desmenuzada.

De eso se trata el trashcooking (traducido literal significa "cocinar con basura”), cocinar con las sobras y así aprovecharlo todo, no tirar nada, economizar y a su vez estar en comunión con la ecología, previniendo el exceso de desechos. Esta tendencia está ganando adeptos, trascendiendo las cocinas hogareñas y llegando a los restaurantes y chefs internacionales.

“The Real Junk Food Project” es un restaurante en el Reino Unido que desde 2013 se ha instalado con una propuesta interesante e innovadora: Cocinar solamente con desechos. Los mismos son donados por restaurantes, granjas y supermercados y ello permite trabajar con precios sumamente económicos para los clientes.

Dan Barber es un chef neoyorquino que en su restaurante “Blue Hill” en Manhattan y en el itinerante “WastED”, también se vanagloria de cocinar exclusivamente son sobras.

Algunas ideas para aplicar en el trashcooking

Quiche para aprovechar verduras sobrantes

Si han sobrado verduras salteadas (puerros, cebollas, zapallitos) de alguna preparación, una alternativa simple, rápida y deliciosa para aprovecharlas es preparar un quiché. Agregar un poco de huevo batido, queso rallado y crema de leche a las verduras, condimentar, esparcir sobre una masa de tarta y llevar al horno.

Croquetas para aprovechar carne o arroz

Si han sobrado restos de arroz o carnes (pollo, pescado, cordero, carne rojas), la mejor opción es preparar unas croquetas. En el caso del arroz, realizar una salsa bechamel espesa condimentada con nuez moscada, pimienta, sal, queso rallado y agregar jamón picado. Mezclar con el arroz, pasar por huevo batido y pan rallado para armar las croquetas. En el caso de la carne, saltear cebolla y ajo picaditos. Preparar una salsa bechamel condimentada y mezclar con la carne previamente picada, la cebolla y el ajo. Luego armarlas con huevo y pan rallado.

Tortilla para aprovechar la pasta

Dependiendo del tipo de pasta que sobre (no aplica para pasta rellena del tipo de ravioles), spaghetti por ejemplo, una opción es agregarle gustos, cebollita, ajito, huevo y preparar una tortilla. Otra alternativa es añadir salsa blanca, jamón, panceta, queso rallado a la pasta y gratinarla en el horno.

Escabeche o fritura para aprovechar los tallos de acelga

Existen dos opciones muy sabrosas para no desperdiciar los tallos de las acelgas. Una de ellas, es prepararlos al escabeche con vinagre, aceite, ajo, pimienta, laurel y ají molido. La otra, es fritarlo utilizando una pasta para freír con harina, polvo de hornear y huevo.

Guarnición para aprovechar la cáscara del calabacín

Antes de usar el calabacín para otra preparación, lavar muy bien la cáscara y reservarla. Cortarla en finas tiras y saltear en un sartén con aceite de oliva y ajo. Puede servir como una guarnición deliciosa para carnes o pescado.